Disfruto muchísimo con los talleres de arte para peques, sobre todo cuando le damos la vuelta a las “cosas” y descubrimos juntos que existen multitud de formas distintas de expresar nuestra creatividad, en esta ocasión de la mano de otro gran artista: Henri Matisse, el padre del Fauvismo. Esta vez, pese a que no dejamos de trabajar con colores potentes y dinámicos, al más puro estilo fauve, optamos por hacerlo de una manera diferente, tal y como lo hizo el artista en los últimos años de su vida, cuando debido a una grave enfermedad, tuvo que abandonar los pinceles al perder casi por completo la movilidad en todo su cuerpo. Lejos de resignarse, comenzó a usar grandes trozos de papel de vivos colores de los que brotaban figuras de todo tipo que, poco a poco, iban combinándose hasta formar preciosos murales. A esta manera de trabajar, el artista la llamó “pintar con tijeras” y a eso dedicó, fascinado, el tiempo  que le quedó. El 28 enero en Ibercultura, pudimos disfrutar de esta maravillosa técnica cuyos resultados fueron unos maravillosos cuadros llenos de alegría, luz y color.

Para quienes queráis saber más, un estupendo artículo de Antonio Muñoz Molina publicado en Babelia (El País):

https://elpais.com/cultura/2015/01/27/babelia/1422382586_791813.html

Aquí, el libro que me sirvió de inspiración para el taller (y que podéis adquirir directamente a través de la web de la librería):

https://www.ibercultura.ch//de/bucherkatalog/las-tijeras-de-matisse.html